El alza de los precios ralentiza la reforma y construcción de pisos en el casco histórico de Cartagena

El aumento del precio de los materiales de obra, dentro del contexto de fuerte inflación que sufre España (en agosto llegó al 10,5% interanual), ha puesto un nuevo obstáculo en la recuperación urbanística del casco histórico de Cartagena. Varios promotores han paralizado proyectos de construcción y rehabilitación de viviendas, incluso tras haber iniciado las obras, a la espera de una mejora de la situación económica. Y otros se resisten a solicitar licencia para renovar inmuebles o urbanizar solares, a pesar de que este año el Ayuntamiento ofrece un descuento del 95% en Impuesto de Instalaciones, Construcciones y Obras (ICIO) a quienes edifiquen en esta parte de la ciudad.
Como aspecto positivo, ha habido un repunte en la remodelación de bloques de uso residencial, en algunos casos por iniciativa de las comunidades de vecinos. Así lo asegura, al menos, la Concejalía de Urbanismo, a la vista de que quince de los treinta permisos de obra concedidos durante el último año tienen relación con este tipo de obras. Además, las rehabilitaciones copan casi todas las solicitudes de licencia que están ahora mismo en la fase de tramitación. A ello contribuye el interés por reconvertir pisos convencionales en apartamentos turísticos, así como la apertura de locales comerciales y de oficinas.
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Licencias otorgadas: El Ayuntamiento de Cartagena ha concedido 30 permisos de obra nueva y rehabilitación este año.
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En estudio: La Concejalía de Urbanismo tiene en tramitación 21 solicitudes de intervención en edificios y parcelas.
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En marcha: Destacan, por el número de viviendas, varias obras en Ángel Bruna, Juan Fernández y Príncipe de Vergara.
La plaza San Agustín y las calles Palas, Cuatro Santos y San Diego son algunos de los lugares del centro urbano donde varias empresas han parado las obras o han retrasado su inicio, lo que a preguntas de LA VERDAD fuentes municipales y del sector de la construcción vincularon con el incremento de los costes de materiales como el hormigón y el hierro de los últimos meses.
En algunos casos, los interesados están apurando el plazo máximo de seis meses para empezar los trabajos una vez recibida la autorización municipal. Su estrategia pasa por aguardar a una bajada de las tarifas, para evitar un sobrecoste a corto plazo que luego tendrían, además, que repercutir en los compradores a través del precio de las viviendas. Quienes más padecen esta coyuntura son las pequeñas y medianas empresas, indicaron las fuentes consultadas.
VIVIENDAS, LOCALES Y OFICINAS
En todo caso, en el Consistorio existe la expectativa de que en las próximas semanas empiecen las obras en algunas parcelas y edificios. Citaron la construcción de un edificio de seis plantas en la calle Carlos III. Tendrá diez viviendas, quince plazas de garaje y quince trasteros. La inversión será de 855.000 euros. También recordaron que está en marcha, desde verano, una promoción de cuatro plantas en la calle Duque.
Entre las licencias otorgadas en el casco histórico en los primeros nueves meses de 2022, en Urbanismo mencionaron la reforma de un edificio de seis viviendas, en tres plantas, y locales comerciales en la calle Santa Florentina. El presupuesto es de 350.000 euros. También reseñaron que están en estudio los proyectos de seis viviendas en la calle Canales, cuatro en la plaza San Francisco, nueve en San Diego, seis en San Crispín, veinte en San Agustín, tres en Medieras y tres en Aire.
Asimismo, recordaron que ha acabado la reforma de un bloque en San Diego y que están en marcha las obras de construcción de edificios de viviendas en Príncipe de Vergara, Ángel Bruna y Juan Fernández y de rehabilitación en la plaza del Sevillano y en la calle Caridad, frente a la plaza de Risueño.



