La obra nueva y la reforma de casas y locales disparan la recaudación municipal

Las licencias emitidas en el último año para hacer viviendas multiplican por 2,5 las de los doce meses anteriores

En la Calle Muralla del Mar, un grupo de albañiles se afana en la reforma de un piso de la residencia militar de la Armada; en la Calle Mayor, otro ultima los detalles para abrir una tienda en un local comercial; en Jiménez de la Espada, tres obreros preparan otro bajo para un negocios de ropa, y en Los Dolores, una vivienda de un bloque de pisos está siendo reformada para su alquiler o venta. Pese a los retrasos en el trámite de la Administración regional para aprobar las normas transitorias que darán seguridad jurídica a los constructores, el temor a que eso paralice la actividad urbanística ha menguado. No hay más que ver la cantidad de obras de construcción y de remodelación que hay en marcha en el casco histórico, en el Ensanche, en los barrios y en las diputaciones. Hay proyectos nuevos, pero también pequeños trabajos en casas unifamiliares, en locales y en naves, que hacen posible el resurgir de un sector que, hasta hace dos años, tenía el freno echado.

Esta situación, a su vez, está motivando la creación de decenas de puestos de trabajo en la construcción. Obreros que antes estaban en las listas del paro o se veían obligados a marcharse a otras provincias para trabajar tienen ahora unas perspectivas laborales cada vez mejores.

https://www.laverdad.es/murcia/cartagena/obra-nueva-reforma-20180917010547-ntvo.html