¿Un nuevo urbanismo para España?

El nuevo ciclo expansivo del mercado inmobiliario transita entre el modelo urbanístico del 'boom', basado en la construcción, y otro que se abre paso, orientado hacia la sostenibilidad económica, social y medioambiental.

 

Tras cuatro años de continua recuperación, es probable que España supere los 100.000 visados para la construcción de obra nueva en 2018, lo que confirmará la actual tendencia expansiva del mercado inmobiliario. En este escenario, una de las dudas que surgen es saber si el crecimiento irá acompañado de una forma distinta de planificar los desarrollos urbanísticos o si, por el contrario, se mantendrá el modelo vigente durante los años del boom.

 

«En aquella época los alcaldes pensaron que el urbanismo consistía únicamente en regular el crecimiento, por lo que se centraron en edificar viviendas y oficinas, pero no en acompañarlas de las necesarias dotaciones públicas o zonas verdes», explica José María Ezquiaga, decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM) y presidente de la Asociación Española de Urbanistas (AETU). Si en los años 80 los ayuntamientos habían apostado por revitalizar sus barrios, dotándolos de más y mejores equipamientos, a partir de los 90 se dedicaron a construir casas en las afueras, en los denominados ensanches, dando forma a un modus operandi que algunos han tachado de urbanismo inmobiliario.

 

«Este modelo no respondía a las necesidades reales de los ciudadanos, un divorcio que probablemente ha sido la peor herencia del urbanismo de aquella época, lo que se tradujo en un durísimo ajuste tras el estallido de la crisis económica, con zonas que quedaron vacías o incluso sin terminar», recuerda Ezquiaga. Los principales ejemplos fueron urbanizaciones que luego han permanecido semidesiertas durante años, como Ciudad Valdeluz (Yebes, Guadalajara), Costa Miño Golf (Miño, La Coruña) y un largo etcétera encabezado por El Quiñón (Seseña, Toledo), esa ciudad de 13.000 pisos con la que Francisco Hernando, más conocido como El Pocero, quiso añadir 40.000 nuevos vecinos a un pueblo que entonces no llegaba a los 10.000.

 

http://www.elmundo.es/economia/vivienda/2018/02/23/5a8e9e2722601d345a8b45d8.html